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E. Arcos: Subordinadas temporales. PDF Imprimir E-Mail

Puntos clave en la explicación de las oraciones subordinadas temporales en la clase de E/LE


 

 

Esther Arcos

Este trabajo pretende abordar no sólo aquellas dudas que se nos plantean a nosotros como profesores de español a la hora de explicar este tipo de oraciones, sino que también tiene como finalidad advertir de los errores más frecuentes que suelen cometer los estudiantes de E/LE de un nivel intermedio-avanzado, como consecuencia de la falta de comprensión y asimilación de la estructura de las oraciones subordinadas temporales.

Me limitaré o me centraré sólo en los puntos más conflictivos que se dan en la simultaneidad y trataré también el problemático gerundio de posterioridad intentando provocar la reflexión en el lector.

PROBLEMAS EN LA EXPLICACIÓN DE LAS ORACIONES SUBORDINADAS TEMPORALES:

1.Simultaneidad:

Construcción con un adverbio relativo “Cuando”:

Cuando” es siempre un adverbio relativo en este tipo de oraciones, y no un pronombre relativo con el que suele confundir el alumno de E/LE. No obstante, el antecedente, si lo hay, puesto que suele ser habitual la omisión de éste en construcciones con adverbios relativos, desempeñará la función de complemento circunstancial de tiempo:

Se enfadó en aquel momento, cuando Ruth comenzó a cantar.

Además, el pronombre relativo “cuando” es sustituible por el pronombre relativo “que” precedido de la preposición “en”:

Se enfadó en aquel momento, en que Ruth comenzó a cantar.

Es conveniente recordar que “cuando” indica simultaneidad tanto en acciones que se dan en una esfera referente al pasado, presente o futuro:

Cuando fui a casa de Toni, me encontré con Juan.

Incluso se puede entender como algo general:

Cuando nieva, hace frío.

Este carácter tan versátil de “cuando” conduce a frecuentes errores en los estudiantes.

Gerundio” frente a “Al + Infinitivo”:

Tanto con una construcción como con la otra indicaremos simultaneidad, la diferencia está en el resultado de las acciones, veámoslo por medio de unos ejemplos:

Llegando a la facultad, perdí los pendientes.

Al llegar a la facultad, perdí los pendientes.

Con gerundio lo que estoy dando a entender es que camino de la facultad yo perdí los pendientes y por tanto, es probable que éstos se hayan quedado en la calle; mientras que con “al + llegar” lo que indico es que justo en el momento en que yo llegué a la facultad perdí los pendientes. Esto ocurre por el carácter puntual que implica la preposición “a”.

En resumen, en las dos oraciones encontramos la simultaneidad pero el resultado es diferente, el escenario y el momento en que pierdo los pendientes es distinto (y seguro que las probabilidades de encontrarlos también varia).

A veces “Al + Infinitivo” pierde su valor de temporalidad:

El niño, al haberse encontrado con aquel perro, comenzó a llorar.

Helena se puso muy nerviosa al no encontrar las llaves.

Al ser Luis tan superficial, ni siquiera los llantos le conmovieron.

Es conveniente dilucidar esta distinción ante el alumno, puesto que la construcción “Al + Infinitivo” perderá su valor temporal en aquellos casos en que en la oración subordinada utilicemos un infinitivo compuesto, o un predicado negado incluso con el verbo “ser”, teniendo así un valor causal.

Mientras que” con valor adversativo:

En ocasiones “mientras” seguido de “que” tiene un valor adversativo. Este valor tiende a confundirse con la conjunción “mientras” (con o sin “que”) que por el contrario denota simultaneidad entre la oración principal y la subordinada. Cuando indica simultaneidad, los tiempos verbales de ambas oraciones deber pertenecer a la misma esfera temporal, es decir, pasado o futuro, pues en presente puede adquirir un valor iterativo, es decir, de repetición. Veamos algunos ejemplos para la distinción de los valores.

Casos de simultaneidad:

Mientras Pedro estuvo (ha / había estado) de vacaciones, todo marchó (ha / había marchado) bien. = Simultaneidad en el pasado.

Mientras no acabo de comer, no me gusta quitar la mesa.

= Simultaneidad con un valor iterativo.

Mientras que estamos aquí, podemos aprovechar y tomar el sol.

= Simultaneidad en el presente.

Con valor adversativo:

Yo siempre he querido ir a Egipto, mientras que tú te has empeñado en ir a Cuba.

Es importante ante los alumnos dejar claros todos estos matices ya que “mientras” con Subjuntivo adquiere otro valor que veremos a continuación.

- “Mientras” y “Siempre que” con valor condicional:

Estas dos conjunciones seguidas de un Subjuntivo, tienden a perder su valor temporal y lograr un sentido condicional.

Es realmente importante prestar un mayor interés en los tiempos verbales que utilizamos, pues como ocurre en estas construcciones el sentido de la oración se transgrede por completo, es decir, sintácticamente son oraciones subordinadas adverbiales temporales pero con un valor condicional:

Mientras vayas a clase, entenderás la materia.

= Si vas a clase, entonces entenderás la materia.

Iremos a casa de Rafael, siempre que tengamos tiempo.

= Sólo vamos a ir a casa de Rafael si tenemos tiempo, de lo contrario no iremos.

En las dos oraciones obligatoriamente se tiene que dar la condición.El gerundio de posterioridad es uno de los puntos más problemáticos de la lengua española, influencia probablemente de las malas traducciones del inglés que hace la prensa actual:

Ganó un viaje, yéndose con Elvira dos semanas después.

Lo correcto es:

Ganó un viaje y dos semanas después se fue con Elvira.

En este apartado me limitaré solo a hablar del gerundio en la oración subordinada, ya que el gerundio también lo podemos encontrar en la modalidad de oración independiente.

En el caso de la oración subordinada, el gerundio siempre dependerá del verbo de la oración principal y siempre tendrá una relación temporal anterior inmediata o de simultaneidad. La Real Academia de la Lengua Española, condena el uso del gerundio de posterioridad, pues nunca debe expresar una acción posterior a la indicada por el verbo de la oración principal.

En realidad el buen uso del gerundio resulta complicado. Para ello existen algunas formas con el fin de evitar el uso incorrecto (1):

· La acción del gerundio debe suceder al mismo tiempo que la acción de la oración principal:

Se puso morena caminando por la playa. = Mientras caminaba por la playa fue cuando se puso morena, denota simultaneidad.

· La acción del gerundio debe ser anterior a la oración principal:2. Gerundio de posterioridad

Dejando la carta sobre la cama, se marchó. = Primero deja la carta y después se marcha, indica anterioridad inmediata al verbo de la principal.

· La acción del gerundio debe entenderse como una circunstancia con respecto a la acción de la oración principal:

Me lo dijo llorando. En este caso el gerundio responde a la pregunta ¿cómo? (¿Cómo me lo dijo? Llorando).

A pesar de ello, oímos y leemos constantemente frases como las siguientes con gerundio de posterioridad:

El asesino huyó, siendo detenido después.

Abrió la puerta, golpeándose después en el hombro.

En los dos ejemplos los gerundios denotan una posterioridad con respecto a las oraciones principales.

No obstante, en la actualidad los hablantes de la lengua española hacen un uso constante del gerundio de posterioridad, y este uso es un fenómeno en extensión. Por tanto ¿debemos hacer lo posible para erradicar este mal uso del gerundio? O por el contrario ¿debemos plantearnos la idea de un gerundio con un uso correcto?

3. Conclusión

Como hemos podido apreciar hasta el momento, es fácil que el alumno de E/LE tienda a confundir los matices o valores que presentan este tipo de oraciones subordinadas, como consecuencia en muchos casos del uso de un tiempo verbal u otro. Por eso, y sin lugar a dudas, como profesores debemos tener claros todos estos conceptos para evitar que nuestros alumnos cometan futuros errores.

4. Bibliografía

ANTOINE, G. (1948): “À propos de «quand...»”. Le Français Moderne, 16, 4

ARNOLD, H.H. (1930): “Double fonction of the conjunction “que” and allied forms”, Hispania, XIII, pp. 117-122.

BORREGO NIETO, J. (1979): “Las locuciones condicionales con “como” y siempre que””, Studia Philologica Salmanticensia, 4, pp. 17-38.

BOSQUE, I. y VIOLETA DEMONTE (dirs.) (1999): Gramática descriptiva de la lengua española. Espasa-Calpe, Cap. 48 por Luis García Fernández, pp. 3129-3203.

EBERENZ, R. (1982): “Las conjunciones temporales en español. (Esbozo del sistema actual y de la trayectoria histórica en la norma peninsular)”,B.R.A.E., LXII, pp. 289-385.

JIMÉNEZ VÁSQUEZ, J.M. (1977): “Temporalidad del gerundio”, Rev. Fil. Ling., 3, 6, pp. 43-50.

MÉNDEZ GARCÍA DE PAREDES, E. (1992): “Construcciones de “cuando” con antecedente expreso en castellano medieval”, Actas del II Congreso Internacional de Historia de la Lengua, Madrid, Pabellón de España, pp. 665-674.

Esther Arcos es Licenciada en Filología Hispánica en la Universidad Complutense de Madrid, posee el master en Formación de Profesores Especialistas en la Enseñanza del Español como Lengua Extranjera (UCM), y es examinadora/calificadora de la prueba de Expresión Oral del D.E.L.E. por el Instituto Cervantes.

Realiza el doctorado en Lengua Española, cuya línea de investigación es Lingüística Aplicada, en la Universidad Complutense de Madrid. Ha trabajado como profesora de E/LE en los cursos intensivos de verano para extranjeros en la Universidad Complutense de Madrid y como profesora de E/LE en distintos centros de enseñanza de Madrid. En la actualidad trabaja como profesora de Español de los Negocios para la empresa BMW Ibérica de Madrid.

 

 

Actas del Primer Congreso Virtual E/LE. Mayo 2006

 

Derechos de Autor © 2006 de los respectivos autores

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© De esta edición Ediciones EdiEle

 ISBN 84-690-2462-0 · Depósito legal MA-985-2006

Edición a cargo de Javier Villatoro