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L. Garrido: Métodos de enseñanza en L2 PDF Imprimir E-Mail

Análisis de los diferentes métodos de enseñanza para el aprendizaje de una segunda lengua


Luis Garrido Lapi

Spanish In Cádiz

Ante la necesidad de la creación de un método de enseñanza para el aprendizaje del español como segunda lengua, debemos remitirnos a una serie de artículos y proyectos a través de los cuales muchos investigadores han dado una posible solución para deducir cuál método sería el idóneo.

La publicación de estos artículos como nuevo acercamiento a la psicolingüística no parece requerir justificación alguna. Es notorio el interés que esta disciplina despierta en la actualidad y más aún su aplicabilidad a la enseñanza de segundas lenguas.

En el primero de los artículos elegidos, “Psicolingüística y didáctica de las lenguas: una aproximación histórica y conceptual (I) y (II)”, Javier Zanón describe la relación entre las distintas corrientes psicolingüísticas de las últimas décadas y las diferentes maneras de enseñar una segunda lengua. Posteriormente se centrará en las nuevas propuestas que surgen tras las teorías gramaticales de Chomsky, finalizando con el estudio del Enfoque Comunicativo dentro del contexto europeo y de las nuevas propuestas que se desarrollarán.

La revolución psicolingüística inspirada en la teoría de la gramática transformacional constituye un auténtico cambio en el sentido de que sus conceptos fundamentales han influido fuertemente en la manera de enfocar el lenguaje. Anzón nos presenta un recorrido desde el nacimiento de la Psicolingüística hasta nuestros días, para ello analiza las aportaciones de los fundamentos psicolingüísticos.

Comienza con el período que abarca desde mediados de los años cuarenta hasta la década de los sesenta; en este momento se impone el paradigma conductista, basado este método en la repetición y el refuerzo. Sin embargo un enfoque tan mecánico implica numerosas ausencias como es la relevancia del significado dentro del aprendizaje de una lengua.

El método estructuralista o audio-lingual: este método, también denominado lingüístico por ser el primero que se basa consciente e intencionadamente en una determinada concepción del lenguaje y de su adquisición, surge en los Estados Unidos al final de la década de los años treinta, debido, por una parte, al creciente desengaño de los profesores y expertos sobre los resultados del método directo y, por otra, como consecuencia de las necesidades de comunicación en idiomas extranjeros poco corrientes por parte del estamento militar, diplomático, etc. De los Estados Unidos durante la II Guerra Mundial. Su uso se extendió a la enseñanza de las lenguas europeas en América, y a la enseñanza del inglés como lengua extranjera en europa durante los años cincuenta. Además, este método fue invadiendo todos los niveles educativos: facultades universitarias, escuelas técnicas, colegios de enseñanza media... Su pilar consistía en el dominio de la lengua oral y en el contacto continuo de diálogos en la lengua por estudiar. Al igual que en el método anterior la comprensión significativa carecía de importancia; de ahí que surja el enfoque cognoscitivo.

Ya en los sesenta, Javier Zanón, centra su investigación en la revolución chomskiana. La gramática transformacional fue la primera en obligar a los psicólogos a revisar a fondo el enfoque del estudio de la conducta lingüística. Asimismo hizo explícita una definición del lenguaje que parecía eliminar toda posibilidad de mantener el análisis lingüístico en consonancia con la teoría de la información y la del aprendizaje cuando se trata de explicar las posibilidades de respuesta, y los significados de las palabras. Chomsky defiende que la teoría del aprendizaje es incapaz de explicar la capacidad que tiene el hablante de emplear el lenguaje; y segundo, que la adquisición de probabilidades estímulo-respuesta constituirá una complicada explicación de cómo se aprende una lengua. Rechaza las propuestas del conductismo y del método Audiolingual para la adquisición de una nueva lengua.

Este enfoque comienza al final de los años sesenta y principio de los setenta, como reacción a los defectos del método audio-lingual y, tomando como base teórica la gramática transformacional de Chomsky. Según este método, el aprendizaje de una lengua consiste en adquirir un control consciente de sus estructuras y elementos fonéticos, léxicos y gramaticales, por medio sobre todo del estudio y análisis de estas estructuras, sistematizadas en un conjunto coherente de conocimientos. Una vez que el estudiante ha adquirido un determinado nivel de dominio cogniscitivo de estos elementos, desarrollará de forma casi automática la capacidad y facilidad de usar esa lengua en situaciones reales. Pero la poca aceptación de sus propuestas lo condujo al fracaso.

Finalmente, comenta de manera escueta el Análisis Contrastivo, que se basa en una serie de procedimientos para mejorar la enseñanza de la segunda lengua a través de la identificación de los errores más usuales y sus posibles soluciones. Aunque parecía efectivo, pronto se manifestarán una serie de problemas que finalizarán con la eliminación de este análisis.

Tras este breve repaso, el autor nos presenta el concepto de situación; matiz que diferencia al estructuralismo americano del británico. El aprendizaje de una segunda lengua es necesario realizarlo en relación a personas, objetos, elementos no verbales, significados... Esta idea de Firth [1] refleja el estrecho vínculo que existe entre el lenguaje y el espacio cultural en el que se encuadra. No obstante en la mayoría de las ocasiones queda reducido a un mero elemento objeto metodológico, donde el significado no alcanza el protagonismo que debiera.

Tras llegar al final del repaso histórico de los principales métodos usados en la enseñanza del idioma, podríamos preguntarnos cuál es el que debemos seguir en la enseñanza de una segunda lengua. La respuesta parece obvia: el mejor. Pero ¿hay unos métodos mejores que otros? Y en caso afirmativo, ¿cómo sabemos qué método es el mejor? Es prácticamente imposible concluir que un método es mejor que otro. Son tantas las variables que entran en una situación de enseñanza-aprendizaje que cualquier experimento sobre la mayor o menor eficacia de un método con relación a otro nunca podrá ser concluyente.

Siguiendo la afirmación del Instituto Cervantes, “ningún método de enseñanza parece tener una superioridad inherente que le permita alcanzar de forma plenamente satisfactoria todos los resultados que se pretenden” [2]. Ante la ausencia de un método que haya demostrado fehacientemente su superioridad con respecto a otros, optamos por un equilibrio entre diversos procedimientos en función de las características de cada actividad de aprendizaje. Así, consideramos que tanto el aprendizaje voluntario de reglas y la práctica de aspectos gramaticales, como el aprendizaje no sistemático basado en la propia experiencia, son procedimientos válidos en diferentes momentos del proceso de enseñanza y aprendizaje.

Todo lo dicho hasta ahora nos lleva, pues a una conclusión, tal vez escéptica, pero que es la única posible: la necesidad de ser eclécticos en la elección del método, de aceptar lo que cada corriente metodológica tiene de bueno y positivo, de seleccionar lo que sea más adecuado para la situación y circunstancias de los alumnos. De ahí la necesidad de enseñar la lengua extranjera de forma comprensiva, abarcando todas sus facetas, pues si el objetivo primordial es conseguir que los aprendices sean capaces de usar la lengua extranjera como instrumento de comunicación, parece congruente el concluir diciendo que se debe seguir una metodología basada en el enfoque comunicativo,(será analizado posteriormente) pero sabiendo incorporar los elementos positivos que se encuentran en las otras corrientes metodológicas que hemos visto en la primera parte del artículo.

La segunda parte, titulada “Comunicación y discurso en la clase de lengua” detalla las transformaciones lingüísticas que se produjeron en los Estados Unidos tras la publicación de la gramática transformacional de Chomsky. Debido al paulatino descenso de seguidores de las alternativas comentadas anteriormente, Javier Zanón analiza las nuevas propuestas basadas en el estudio del lenguaje “sobre la base de la descripción de las relaciones semánticas subyacentes a las estructuras superficiales del discurso”. De ahí que la semántica cobre protagonismo, donde la representación de significados será la principal función del lenguaje; aspecto ausente en los métodos Audiolingual y Conductista.

Otros métodos que señala el autor serán: el Método de Respuesta Física Total, Método Silencioso y el Aprendizaje comunicativo. En todos ellos el papel del aprendiz es esencial, aunque en ocasiones puede ser un inconveniente pues la timidez del alumno puede convertirse en un gran obstáculo en el aprendizaje.

Por otro lado, se destaca en el artículo como uno de los métodos más originales de los surgidos en los años 70 el método denominado Sugestopedia [3]. Su innovación reside en el papel del aprendiz y más que en sus particularidades, en los factores externos que condicionan y mejoran el aprendizaje de la lengua. Sin embargo, por lo demás repite numerosos errores ya comentados como el marcado carácter memorístico.

Antes de desarrollar el Enfoque Comunicativo, el autor comenta el Enfoque Natural [4]. En este método se destaca el papel del monitor, ya que es el principal responsable de la edición, y el nexo entre lo adquirido y lo aprendido. Se prescinde de la enseñanza de la gramática y se motiva para lograr la comprensión, todo ello favorecido por la aparición en unos años donde la acogida a alternativas diferentes a las establecidas resultaba estimulante.

A partir de aquí, el artículo se centrará en comentar las bases del Enfoque Comunicativo las cuales girarán en torno a la consideración del lenguaje como comunicación. En nuestros días, es la corriente metodológica que parece predominar entre los teóricos de la enseñanza de idiomas y los profesores. Más que una nueva metodología, el Enfoque Comunicativo es una filosofía general que ha presidido la enseñanza de idiomas durante los últimos años. Su postulado fundamental es que el aprendizaje de una lengua extranjera debe ir dirigido a la consecución de competencias comunicativas por parte de los estudiantes, es decir, a la adquisición de una serie de destrezas que les permitan comunicarse con los nativos de esa lengua en las situaciones más cotidianas de la vida. Es decir, conseguir la transmisión de un mensaje con una intención comunicativa y su recepción por parte del receptor que posee el mismo nivel de competencia con respecto al código que el emisor.

Un aspecto a destacar de esta propuesta son las características propias del habla para extranjeros que proponen una serie de autores [5]:

- Simplificaciones formales y agramaticales.

- Interacción entre el nativo y el aprendiz.

En resumen, este enfoque afianza a la comunicación como el principal objetivo en el proceso de enseñanza; así como defiende el carácter globalizador y sus estrategias de interacción a las cuales en los años 80 se intentarán aunar con la regulación del discurso en determinados contextos como la memorización, inferencia, monitorización del discurso, análisis del input, atención, reducción, apelación...

En esta década se abandona la idea propuesta por Saussure de concebir únicamente al signo lingüístico como la unión de un significante y un significado, sino que las relaciones extralingüísticas e intralingüísticas son elementos complementarios y a su vez esenciales en el proceso comunicativo. Así diferentes propuestas intentarán realzar una serie de competencias comunicativas como una tipología en las prácticas a través de las cuales el aprendiz seleccionará los procesos e intentará dar significado a sus producciones en la nueva lengua.

Teresa Cardiero en su artículo “El aprendizaje y la enseñanza de la gramática en el español como segunda lengua”, nos remite como introducción un pequeño análisis de los diferentes métodos de enseñanza de una segunda lengua. (Ampliamente comentados en el primero de los artículos reseñados). A continuación profundizará en el estudio de la enseñanza gramatical. Según las investigaciones, en todo proceso de aprendizaje se aprecian cuatro aspectos fundamentales:

- El orden de adquisición [6] seguido por los aprendices.

- El ritmo de aprendizaje y el nivel alcanzado. En este aspecto, a diferencia de los otros donde hay diversidad de opiniones, se concluye afirmando que la instrucción gramatical favorece un aprendizaje más rápido y con mejores resultados.

- Finalmente sobre la precisión gramatical, la autora señala como muchos estudios demuestran la limitación de la gramática en la mejora del aprendizaje de la segunda lengua; pues dicho efecto únicamente es útil al instante o en un breve y limitado espacio de tiempo.

Por otro lado Teresa Cardiero expone brevemente las características de la “enseñanza gramatical típica” en la cual se tiende a la explicación de un aspecto gramatical y posteriormente a la realización de determinados ejercicios que lleven a la práctica lo aprendido. Estos ejercicios pueden consistir en meros ejercicios mecánicos o incluir aspectos situacionales y comunicativos. Otra de sus características es la de ser una enseñanza productiva, es decir se tiende a que el alumno produzca enunciados orales y escritos. Sin embargo, la autora nos presenta una nueva propuesta llegada de E.E.U.U. basada en el procesamiento del input, donde la instrucción gramatical debería atender cada uno de los factores que intervienen en la producción.

Ambas propuestas influyen en los procesos de adquisición de segundas lenguas, aunque difieren en el estadio de esos procesos. Por lo tanto no podemos obviar esta enseñanza de procesamiento donde los aprendices realzarán actividades a través de las cuales procesarán e interpretarán correctamente los contenidos gramaticales. Estas actividades de procesamiento se rigen por unos principios:

- Presentación de una forma aislada para focalizar la atención del alumno.

- No realización de ejercicios mecánicos. Conexión entre forma y significado.

- Limitación en la extensión de los enunciados; debido a la dificultad de procesar información en un inicio.

- Usar material oral y escrito.

- Promover el papel activo del aprendiz.

Estos principios podrían ser llevados a cabo por medio de una serie de actividades clasificadas por Lee y VanPatten [7] en 1995:

- Actividades de suplir información.

- Actividades de opiniones binarias.

- Actividades de seleccionar alternativas.

- Actividades de emparejamiento.

A lo largo del artículo la autora hace una evaluación de la vigencia y la consistencia de las teorías surgidas sobre la materia; y desemboca en una exposición coherente de estos aspectos, y en referencias sobre la instrucción gramatical. Sin embargo, en nuestra opinión, lo analiza desde el prisma general de segundas lenguas, y no se contempla una especificación en la lengua española tal como se percibe en el enunciado del artículo.

Notas

1. Firth, John: profesor de lingüística en la “School of Oriental and African Studes”

2. Plan Curricular del Instituto Cervantes, pág.93

3. La Sugestopedia se populariza a través de unos medios a los que llegaba mayor público. La originalidad de sus bases hizo que alcanzara rápidamente la popularidad pero a su vez numerosas críticas.

4. Término propuesto por Tracy Terrell en 1977, que se corresponde con la voz inglesa Natural Approach.

5. Ferguson, Debose, Hatch, Shapira y Gough.

6. Sobre el orden natural véase Stephen Krashen (1985):The Input Hipótesis:Issues and Implications, London (...) adquirimos las lenguas en un orden predecible, tendiendo unas reglas a aparecer antes que otras.

7. Lee,James F. Y Bill VanPatten 1995: Making communicative language teaching apeen, New York, McGraw-Hill

 

 

 

Actas del Primer Congreso Virtual E/LE. Mayo 2006

 

Derechos de Autor © 2006 de los respectivos autores

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© De esta edición Ediciones EdiEle

 ISBN 84-690-2462-0 · Depósito legal MA-985-2006

Edición a cargo de Javier Villatoro